Escleroterapia

Es la inyección de una sustancia jabonosa irritante dentro de una vena que la cierra convirtiéndola en hilos muy finos que terminan siendo absorbidos por el propio organismo.

Se prepara de dos formas: (1) Líquido y (2) Espuma.  El líquido se administra a través de agujas ultra finas (microescleroterapia) a las venas de menor calibre (telangiectasias y reticulares), mientras que la espuma (escleroespuma) se inyecta en vasos de gruesos calibres (várices).

Escleroterapia, centro de várices

Microescleroterapia (Microsclerotherapy)

Es la administración de una sustancia jabonosa líquida a través de agujas ultra finas (30-33G) auxiliado por transiluminación (lámparas especializadas) y magnificación (lupas).  Requiere dominio preciso de la técnica por parte del médico tratante.  Utilizamos polidocanol a diferentes concentraciones según el tamaño y características de las telangiectasias o arañitas y las reticulares.

Escleroespuma (Foam Sclerotherapy)

Es la administración de una sustancia jabonosa (polidocanol), convertida en espuma al mezclarla con aire, a través de una vena de mayor calibre.  La espuma, contrario al líquido, desplaza la sangre del vaso permitiendo irritar la capa interna en forma homogénea, logrando su cierre hasta convertirla en delgados hilos que serán absorbidos por el propio organismo.  El líquido no es útil: se mezcla con la sangre formando coágulos que interfieren con el cierre de la vena.

La espuma se prepara mezclando el líquido con aire en una proporción 1:4 justo antes de ser administrada y se utiliza mayormente para tratar venas troncales, várices y algunas reticulares.  No es recomendable (aunque no contraindicada) para las telangiectasias, pues aumenta la incidencia de pigmentación o moteado.

La espuma puede ser administrada directamente o a través de agujas o catéteres colocados previamente de manera directa o por ultrasonografía.

Número de sesiones y compresión posescleroterapia

El número de sesiones requeridas para eliminar las várices es muy variable.  Depende de cuán extenso es el problema venoso y del médico.  Esto último implica experiencia, habilidades para tratar venas con eficiencia y duración de las sesiones.  Por lo general, nuestras sesiones son más largas que en cualquier otro sitio (promediamos 1 hora y 15 minutos de tiempo neto) pudiendo administrar dosis máximas permitidas del polidocanol.  Resulta ser un método costo-efectivo pues, aún en enfermedad venosa muy extendida, el problema suele controlarse después de dos o tres sesiones.

El uso de compresión (vendajes o medias) es visto como un inconveniente por los pacientes, particularmente en climas cálidos como el de la República Dominicana.  Sin embargo, son bien tolerados siempre y cuando se utilicen los soportes adecuados y se hagan ajustes mínimos en sus actividades diarias.  El tiempo de uso es muy variable y no hay estudios clínicos concluyentes al respecto; nosotros recomendamos 14 días posprocedimiento.  Si el paciente no sigue las instrucciones, pudiera afectar el éxito del tratamiento y aumentar la posibilidad de efectos adversos.

¿Por qué no láser?

El láser percutáneo (a través de la piel) es una opción para las telangiectasias o arañitas, no para las reticulares.  Presenta varias desventajas: doloroso, produce quemaduras con la posibilidad de dejar cicatrices (algo importante en la población dominicana que tiende formar cicatrices hipertróficas o queloides), costoso, inútil para tratar las reticulares cuya eliminación es imprescindible para erradicar las arañas.  Por el contrario, la microescleroterapia trata tanto las reticulares como las arañitas de una manera indolora y efectiva.  Actualmente el láser es utilizado muy poco, limitándose a arañitas faciales o a casos aislados de moteados por escleroterapia.

Efectos adversos y complicaciones

La escleroterapia, sea microescleroterapia o escleroespuma, es un procedimiento muy seguro, bien tolerado y con un número muy bajo de efectos adversos o complicaciones.

Los efectos adversos pueden ser: (a) Alergias, extremadamente raras, pero disponemos de medicamentos para tratarla inmediatamente en forma adecuada; (b) Coágulos en las venas inyectadas, prevenibles con compresión inmediatamente después de retirada la aguja.  De formarse son fácilmente extraídos; (c) Úlceras -nunca la hemos visto; (d) Pigmentación, parecida al trazo de un delineador para maquillajes, puede ocurrir en algunas de las inyectadas.  Si es el caso, suelen desaparecer espontáneamente antes del año; y (e) Moteado (“matting”), que es la formación de vasitos capilares muy finos que se visualizan como áreas rosadas que recuerdan un empolvado.  Suelen reducirse espontáneamente al cabo de 2 meses; si no, se trata con nueva sesión de escleroterapia o láser.

Es de esperar alguna reacción inflamatoria en las venas tratadas.  Hay pocos casos en los que ocurre inflamación y formación de coágulos en venas de mayor calibre superficiales (tromboflebitis superficial) o venas profundas localizadas a nivel de los músculos (tromboflebitis profunda), esta última asociada con la administración de espuma en una vena troncal como la safena mayor.  De ocurrir cualquiera de estas complicaciones, se tratan siguiendo protocolos específicos que incluyen el uso de anticoagulantes.
La escleroespuma muy raras veces (uno de cada 600 pacientes tratados) puede producir síntomas parecidos a los de una migraña que ceden espontáneamente sin mayores consecuencias.

Ventajas

La gran ventaja de la escleroterapia sobre otras formas de tratamiento es su bajo costo y que permite su re-aplicación cuantas veces sea necesario mejorando así sus efectividad.

Resultados

Es de esperar que las várices visibles desaparezcan alrededor del 70 a 95% luego de varias sesiones.  Por lo general, las venas tratadas no reaparecen, sino más bien nuevas venas varicosas por progresión de la enfermedad.  Por eso, una vez controlado el problema luego de varias sesiones, el paciente debe ser sometido a sesiones aisladas de mantenimiento cada 6 meses a 1 año.  Seguir estas recomendaciones es muy importante, pues la mejoría no solo será cosmética, sino también reducción o desaparición de las molestias y alejamiento de futuras condiciones propias de etapas más avanzadas como la hinchazón (edema), los cambios de color y textura de la piel de las piernas y las úlceras.

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